El pasado jueves 27 de junio se desarrolló la jornada “Cocinando convivencia” en Parla. Esta es una fecha destacada en el calendario, y prácticamente una tradición del centro Valora, que reúne a los participantes de muy diversos proyectos de la entidad en torno a un mercadillo solidario y un concurso de cocina, en el que llevan la iniciativa las personas que integran Barrios.
El proyecto Barrios nace en 2015 y se desarrolla en el Municipio de Parla, en el centro Valora, que pertenece a la Federación de Plataformas Sociales Salesianas Pinardi. Dicho proyecto se enmarca en el ámbito de la intervención social y comunitaria. Surge, con una doble intención, por un lado, mejorar la convivencia de las familias vecinas, y por otro, trabajar por una mejora integral de las condiciones sociales, demográficas, económicas y habitacionales en los distritos Sur y Este del municipio.
En sus casi 10 años de trayectoria, cientos de familias han participado de las distintas acciones desarrolladas en el marco del proyecto Barrios; probablemente, no haya mejor manera de comprender su razón de ser, y el sentir de sus protagonistas, que asistiendo a la jornada de «Cocinando Convivencia»:
“Llegué aquí muerta de miedo, no hablaba el idioma, todo me parecía extraño… entendía que no podía quedarme en mi país porque la situación allí era peor, pero igualmente lo echaba en falta. Me enteré de estas actividades por mi vecina y ya llevamos 4 años aquí, juntas hemos aprendido mucho, me han ayudado también con la educación de mis hijos, ahora es distinto, siento que tengo un respaldo” Amal, participante del proyecto Barrios.
Una jornada celebrativa
Las integrantes del Grupo de Mujeres han llegado a la jornada muy sonrientes con los platillos que han preparado para el concurso, se han puesto enseguida sus delantales rojos y han colocado en las mesas una serie de aperitivos y bebidas que ofrecer a los invitados. Pronto comienzan a llegar los comensales, que serán los encargados de votar para elegir a la ganadora, pero antes, todos los presentes disfrutan del mercadillo solidario.
Los jóvenes de PEP (Primera Experiencia Profesional) apoyan esta jornada organizando por talla y por tipo una gran cantidad de ropa que ha sido donada por los vecinos de la comunidad. Cerca de las 11 a.m el centro Valora se convierte en una especie de imán para las familias de la zona, hombres y mujeres llegan con sus hijos a cambiar sus tiquetes por prendas de vestir. El secreto de este mercadillo es que no se necesita dinero para comprar.
En las paredes del centro hay banderas de muy diversos países que recuerdan a las familias participantes sus raíces; y mientras se intercambian los tiquetes por prendas se escucha música alegre y de gran cantidad de ritmos tradicionales, entre ellos, calypso.
A las 12:45 horas llega el momento de anunciar a las ganadoras del concurso de cocina, pero antes, los jóvenes que integran el Grupo de Paz comparten un resumen del podcast que han desarrollado contando sus experiencias migratorias, y cuentan a viva voz lo que ha sido para ellos salir de sus países y adaptarse a la vida en Parla, con todo el aprendizaje, riesgos, ventajas y desventajas que esto conlleva.
También las integrantes del Grupo de Mujeres y el equipo educativo de Pinardi aprovechan la jornada para recordar a los asistentes la importancia que tiene una convivencia vecinal abierta a la diversidad, en la que predomine la solidaridad, el respeto, la responsabilidad mutua y la cooperación. El ejercicio de estos valores favorece el sentido de pertenecer a la comunidad y ser considerado miembro de ella.
Para las personas participantes del proyecto Barrios esta convivencia facilita también el ejercicio de sus derechos. La pertenencia favorece que compartan entre sí oportunidades de formación y de empleo, que puedan aprender y practicar nuevos idiomas, que tengan acceso a información actualizada sobre las leyes, requisitos y procesos administrativos necesarios para obtener o renovar sus permisos de trabajo, residencia o estudios, etc.
Al final de la jornada, la unidad que existe entre los participantes de «Cocinando Convivencia» se ha visto fortalecida y se nota en los abrazos de despedida. Aunque cada quien se marcha luego a su casa, lo hace con la convicción de que su barrio en Parla puede ser un ambiente seguro, solidario y lleno de alegría.
