El 20 de junio celebramos el Día Mundial de las Personas Refugiadas. Pinardi Boscosocial desarrolla un proyecto de acogida integral que está dirigido a jóvenes solicitantes de asilo o refugiados en situación de vulnerabilidad. Se trata de jóvenes que no cuentan con una red de apoyo en España. Este proyecto quiere abrir a cada joven que entra en los pisos de acogida las puertas a una nueva vida.
Garelli-Refugio: Un proyecto con corazón salesiano
Conocido en el ambiente salesiano como Garelli-Refugio, este proyecto garantiza a los jóvenes participantes acceso a vivienda y manutención. Además, les ofrece un acompañamiento cercano hacia su autonomía. Como parte de este proceso de emancipación, reciben apoyo legal básico en procedimientos de Protección Internacional y Extranjería. También, asisten a clases de castellano. Se trabaja con ellos en el desarrollo de competencias sociales y laborales, así como en el fortalecimiento de sus redes de apoyo. A todo esto, se suman diversas actividades deportivas y de ocio saludable.
Garelli-Refugio es, sin duda, un proyecto con un profundo corazón salesiano. Los educadores tienen un papel clave: guían a cada joven en su proceso. Los recién llegados se integran rápidamente a la dinámica de cada piso con su apoyo. Sobre todo, cuentan con la ayuda inestimable de sus propios compañeros. El ambiente es cercano y familiar, pero siempre desde el respeto mutuo.
La historia de Bouba: Un ejemplo de superación y alegría
Bouba Konare, de 21 años, es un claro ejemplo del impacto de Garelli-Refugio. Él nos cuenta su historia con una sonrisa contagiosa. Habla algo de francés, aprendido en Mali, su país natal. Sin embargo, desde su llegada a España, tuvo claro que quería aprender bien el castellano para comunicarse.
«Cuando llegué fue muy difícil, casi no sabía español», nos dice Bouba. «Aquí me han ayudado mucho con los estudios. También he aprendido muchísimas cosas en este año y medio. Tengo muchos amigos con los que me llevo de diez, y no los voy a olvidar nunca. Me gusta jugar con ellos al fútbol, cocinamos y comemos juntos, nos hacemos bromas. Estoy muy contento».
Bouba tiene sueños claros: «Quiero seguir aprendiendo cada día más. Me gusta mucho hablar y comunicarme con todos. Me encanta la música en español, la escucho a diario. Quiero aprender electricidad y trabajar en eso, conociendo otros sitios de España mientras hago lo que me gusta. Seguir jugando al fútbol y vivir tranquilo, eso me gustaría.»
La enseñanza del castellano a jóvenes refugiados
Enrique Llorente, más conocido como Kike, es el profesor de castellano de los jóvenes de este proyecto y su motivación es que sus alumnos logren un buen grado de autonomía en la sociedad. Además, busca que puedan expresarse libremente y desarrollar un sentido crítico.
En el aula Kike trabaja la comprensión oral y escrita. También introduce mucho vocabulario y herramientas para la búsqueda activa de empleo. Al fin y al cabo, estos jóvenes necesitan encontrar trabajo para vivir de forma independiente. El principal reto, nos cuenta, es que muchos no han sido escolarizados en sus países de origen:
«A veces, tenemos que empezar desde la alfabetización más básica. Por eso, es una gran satisfacción verles después capaces de hacer cursos oficiales o sacarse el carné de conducir».
A nivel personal, trabajar con jóvenes solicitantes de asilo ha servido a Kike para conocer mejor la realidad de sus países de origen. En estos 7 años he trabajo con muchas personas refugiadas y he aprendido que tienen mucho que aportar a nuestra sociedad. También «hay que dejar de pensar en la palabra refugio como sinónimo de pobreza», reflexiona. «No debemos olvidar que muchos movimientos migratorios son por causas de fuerza mayor».
Celebrando el 20 de junio: Conciencia y sensibilización
A propósito del 20 de junio, Día Mundial de las Personas Refugiadas, Kike también nos cuenta cómo celebra este día con los chicos:
«Durante los siete años de vida del proyecto, hemos organizado diversas actividades de sensibilización con la participación de los chicos. Un año creamos una exposición fotográfica, otro hicimos un video foro. Este año, en Pan Bendito, hemos preparado cartulinas con fichas y pictogramas. Así, explicamos a otras personas de la plataforma cómo es el aprendizaje de la lengua para adultos.»
En definitiva, el 20 de junio es una fecha muy importante para Pinardi Boscosocial y para reflexionar sobre la situación de aquellas personas que se ven obligadas a abandonar su tierra.

