Pinardi Boscosocial desarrolla un proyecto de acogida integral para jóvenes solicitantes de asilo o refugiados. Este proyecto, conocido en el ambiente salesiano como Garelli-Refugio, quiere abrir a cada joven que entra en los pisos de acogida las puertas a una nueva vida. Se trata de jóvenes que no cuentan con una red de apoyo en España y que se encuentran en situación de vulnerabilidad, a quienes se les ofrece un acompañamiento que busca su plena inclusión social y autonomía.

Un espacio de acogida integral

El proyecto garantiza a los jóvenes acceso a vivienda y manutención. Además, reciben apoyo legal básico en procedimientos de Protección Internacional y Extranjería.

Como parte de su proceso de emancipación, los chicos también asisten a clases de castellano y se trabaja con ellos en el desarrollo de competencias laborales. A todo esto, se suman diversas actividades deportivas y de ocio saludable que buscan que los chicos tengan una integración social plena y fortalezcan sus redes de apoyo.

Ofrecer esta acogida integral a los jóvenes refugiados que participan del proyecto es fundamental para su futuro desarrollo personal y laboral.

Tres jóvenes posan alegres para la cámara durante una celebración.
Los jóvenes del proyecto participan de un taller de convivencia.
Los jóvenes de Pinardi Boscosocial compartiendo en uno de los pisos de acogida.

Un proyecto con corazón salesiano

Garelli-Refugio es, sin duda, un proyecto con un profundo corazón salesiano. El ambiente en los pisos de acogida es cercano y familiar, siempre desde el respeto mutuo.

El testimonio de Thomas, uno de los chicos que pasó por los pisos de acogida, refleja el impacto real de Garelli-Refugio de Pinardi Boscosocial, un espacio donde crecer, aprender y volver a soñar:

“Mi vida no fue fácil, pero cuando llegué a casa Garelli encontré un hogar donde sentí que si me caía siempre iba a haber alguien que me ayudaría a levantarme y seguir. Siento que esta experiencia me ha hecho una persona más comprometida, no solo conmigo mismo sino con el entorno en el que vivo. Ahora me siento vivo y lleno de sueños por cumplir.” 

Un año de aprendizaje y diversión

Este año, los chicos han vivido momentos de mucha alegría en compañía del equipo educativo del proyecto. Destacan la excursión a la montaña en invierno y la visita a Parque de Atracciones de Madrid a inicios del verano.

A los jóvenes de Garelli-Refugio les encanta jugar al fútbol y no pierden oportunidad de participar en distintos torneos a lo largo del año. Algunos de ellos se han integrado a la Selección Nacional de Refugiados, que ha sido convocada por la  Real Federación Española de Fútbol.

Otros momentos muy significativos que se viven en los pisos de acogida a jóvenes refugiados son las fiestas, como la Navidad y la llegada de los Reyes Magos. También, varios jóvenes del proyecto celebran el Ramadán y el Eid al-Fitr o festividad de fin de ayuno. Son fiestas que se viven siempre desde el respeto a la diversidad cultural y las creencias de los otros, pues en los pisos conviven jóvenes de muy distintos países, idiomas y religiones.

Finalmente, y como parte de la propuesta educativa integral que Pinardi desarrolla en todos sus proyectos, los jóvenes de Garelli-Refugio han participado en múltiples talleres enfocados en el desarrollo de habilidades sociales y competencias transversales. Por ejemplo: las emociones en la vida, salud digital, educación sexual, habilidades comunicativas y proyecto de vida.

Sin lugar a dudas, este ha sido un gran año para los jóvenes y el equipo educativo de Garelli-Refugio, donde, pese a las dificultades del camino, cada joven del proyecto avanza hacia su plena inclusión, autonomía y realización.

Un joven del proyecto abre sus regalos durante la celebración del Día de Reyes.
Los jóvenes alegres junto a sus educadores durante su visita a Parque de Atracciones de Madrid.